Defina normalidad

Maniquí en Alicante. Foto de hada

Llaman de una productora:

-Hola, queremos hacer un reportaje del tipo reality a una joven (menor) que se ha quedado embarazada. Tanto ella como los padres están de acuerdo. Queremos abordarlo desde la normalidad porque la familia lo ha asumido así: ha adecuado la casa para recibir al bebé y ella ha cambiado el horario de clase para poder atenderlo, todo desde la más absoluta normalidad. Tendríamos que acompañarla a alguna consulta y a las clases de preparación al parto.

Cada día recibimos decenas de peticiones para mostrar los distintos aspectos de la sanidad en distintos formatos, bien para informativos, bien para programas de documentales –ya sea como Informe Semanal o Los Reporteros o del tipo Callejeros o Vidas Anónimas– bien para algunos temáticos de medicina que están proliferando –El Cirujano, Cuerpo Médico, Yo, médico. En estos casos sólo somos medias intermediarias, que intentamos organizar todo para facilitar la labor de los medios, buscar profesionales que se expresen bien e intentar interferir lo menos posible en el día a día de los centros. Y por supuesto, velar por intimidad de los pacientes.

En este caso es una menor, y ya he hablado aquí las trabas con las que nos encontramos en estos casos. Pero más allá de lo técnico, de la posibilidad o no de hacerlo y poder disponerlo todo, me pregunto ¿tiene la institución sanitaria prestarse a dar esta imagen de normalidad a algo que me niego a pensar que lo es? ¿Tiene la organización que contribuir a trasladar a otras chavalas, a la sociedad, que no hay mayor problema por que una menor se quede embarazada? Si tenemos que hacer educación para la salud, ¿es ésta una manera de hacerlo? ¿es un prejuicio mío? ¿Vosotros qué opináis?